La cala —también conocida como lirio de agua— es una flor que trae elegancia a cualquier espacio. Originaria del sur de África, se ha posicionado como una de las favoritas en arreglos florales y ramos de novia, especialmente las variedades blancas, asociadas con la pureza y la inocencia.

Desde hace poco está disponible en Aldi a un precio muy accesible: apenas 7,99 euros. Para quienes busquen decorar el hogar con elementos naturales sin gastar demasiado, es una opción interesante que suma vida y color a cualquier ambiente.

Cuidados simples para una flor resistente

A diferencia de lo que podría parecer por su belleza, la cala es relativamente fácil de mantener. Necesita ubicarse en un lugar con semisombra, lo ideal es colocarla cerca de ventanas por las que entre mucha luz, pero no exposición solar directa todo el día.

El riego debe ser regular: el sustrato debe mantenerse húmedo sin llegar a estar encharcado. La tierra tiene que ser fértil y contar con buen drenaje para evitar problemas de putrefacción en las raíces.

Un detalle curioso sobre su estructura

Lo que generalmente vemos como pétalo en esta flor no es exactamente eso. Se trata de una espata, es decir, una hoja modificada de color que envuelve parcialmente la espiga central donde se encuentran las flores diminutas. Este rasgo le da su apariencia característica tan elegante.

Una advertencia importante: la cala contiene sustancias irritantes. Si en el hogar hay mascotas con tendencia a morder o comer plantas, es preferible buscar alternativas más seguras para evitar problemas de salud.