Hay una idea común sobre las orquídeas: que son plantas delicadas y complicadas. La realidad es distinta. Se trata de flores resistentes que necesitan muy poco para prosperar en casa, y ahora están disponibles en Alcampo a 4,99 euros.
Cuándo regarlas y qué agua usar
La orquídea es una planta que tolera sequedad. Con un riego semanal es suficiente, aunque lo ideal es guiarse por la humedad del sustrato: si ves que está muy seco antes de una semana, puedes regar antes. Lo que sí hay que evitar siempre es el encharcamiento, porque la raíz se pudre con facilidad.
El agua debe estar a temperatura ambiente y ser pura, sin cal ni cloro. Si en casa tenés un sistema de ósmosis inversa, perfecto. Si no, el agua embotellada funciona bien.
Luz, temperatura y humedad
Dentro de casa, estas flores se adaptan sin problema a la temperatura ambiente. Lo importante es mantenerlas lejos de corrientes de aire frío o cambios bruscos de temperatura cerca de ventanas. Necesitan luz, pero indirecta: los rayos de sol directo pueden dañar la flor. Si las hojas empiezan a ponerse amarillentas, es señal de que requieren ajustes.
A las orquídeas no les molesta un ambiente seco, pero si notás que el aire es muy árido, podés colocar debajo de la maceta un plato con un poco de agua (menos de un centímetro) sin que la raíz la toque, o usar un humidificador sin aroma.
Todos estos cuidados sencillos compensan ampliamente por la elegancia y distinción que una orquídea aporta a cualquier salón o comedor.