Casi dos años después de la DANA que azotó Valencia en 2024, Paiporta impulsa un proyecto para ayudar a sus comercios más afectados. El protagonista es un dulce creado por estudiantes: la "Coca del Poble".

El postre nació como iniciativa del alumnado de hostelería del IES Guillem d'Alcalà y del IES La Sénia. Su objetivo original era apoyar a los hornos, panaderías y pastelerías que aún sufren las consecuencias de las riadas. Desde su presentación en junio, el municipio decidió transformar esta receta en algo más ambicioso: convertirla en un símbolo local de solidaridad y recuperación.

Una receta con raíces locales

La coca mantiene la tradición repostera valenciana, usando ingredientes que caracterizan la región. Entre ellos figuran la calabaza, la naranja y la almendra, productos típicos de la comarca de L'Horta Sud. Esta selección no es casual: enraíza el dulce en el territorio y apoya la producción local.

El Ayuntamiento busca que esta coca trascienda su origen como proyecto escolar y educativo. La intención es incorporarla al recetario tradicional de Paiporta, consolidándola como parte de la identidad culinaria del municipio.

Un dulce para reconstruir

El proyecto representa la confluencia entre tradición, memoria y creatividad. No se trata solo de un postre: representa el esfuerzo colectivo de un pueblo por superar una tragedia. Cada venta contribuye a revitalizar el comercio local y apoyar a los negocios que todavía recuperarse del desastre natural.

La "Coca del Poble" ejemplifica cómo las comunidades pueden transformar la adversidad en oportunidades de crecimiento compartido, haciendo que la resistencia tenga sabor a calabaza y naranja.