Las papas arrugadas son un plato tradicional de las Islas Canarias que mezcla simpleza y precisión. La clave está en la cocción con sal y un paso final que transforma la textura. Aquí te contamos cómo lograrlo en casa.
El método paso a paso
El proceso comienza con un cazo con abundante agua salada llevada a ebullición. Se añaden las papas pequeñas (este tamaño es fundamental) junto con más sal. La cocción dura entre 15 y 18 minutos, tiempo que varía según el tamaño de los tubérculos. El punto se verifica con una brocheta: cuando entra y sale sin resistencia, las papas están listas.
Aquí viene el paso decisivo: se drena completamente el agua y las papas se transfieren a una cacerola más ancha. Luego se agitan con movimientos circulares sin tapa. Este movimiento hace que la superficie se seque y se arrugue, mientras que la sal cristaliza en una capa blanquecina sobre la piel.
Qué papas usar
En las Canarias, la tradición usa variedades como la papa negra o la papa bonita. Si no tienes acceso a estas, cualquier papa pequeña de temporada funciona. Lo importante es que sean de tamaño uniforme y buena calidad.
El resultado final es una textura crujiente en la piel con el interior tierno y sabroso. El tiempo total de preparación es aproximadamente 30 minutos, con apenas 5 minutos de trabajo activo.