Este año Suchard cambió la presentación de sus turrones navideños: eliminó la bandeja de plástico que tradicionales sostenía la tableta. La compañía promociona la medida como un avance ambiental, asegurando que el cambio reduce el uso de plástico en un 50% respecto a la Navidad anterior.

Sin embargo, algunos consumidores percibieron algo distinto. En redes sociales, varios usuarios reportaron que el turrón les pareció más fino o más pequeño después de la desaparición del soporte. La lógica es comprensible: sin la bandeja, el producto parece "flotar" en la caja, generando la ilusión óptica de que ocupa menos espacio.

El tamaño no cambió

Pero los datos muestran otra historia. La última reducción de peso del turrón de Suchard ocurrió en 2024, cuando pasó de 260 a 230 gramos. Desde entonces, la tableta se mantiene en esa cantidad. Esto significa que quienes compran el producto ahora reciben la misma cantidad de turrón que hace un año, solo que presentado de manera diferente.

Lo que sí cambió fue el precio. En los últimos tres años, el costo del turrón de Suchard aumentó aproximadamente un 45%. Este incremento es independiente de la eliminación de la bandeja de plástico y responde a dinámicas más amplias de inflación y costos de producción.

Una cuestión de percepción

El cambio de presentación alimenta un fenómeno conocido como "reduflación": cuando las empresas mantienen precios similares pero reducen tamaños o cantidades para proteger márgenes. En este caso, Suchard no redujo el producto en esta ocasión, pero la percepción de los clientes fue diferente. La ausencia de la bandeja generó dudas sobre si efectivamente se entregaba menos producto, aunque no fue así.