Cientos de cosplayers convergieron en el Palacio de Ferias de Málaga en la segunda edición de la San Diego Comic-Con local. El evento, que se extiende durante cuatro días, transforma las salas y espacios exteriores en una pasarela de personajes icónicos de películas, series, anime y videojuegos.

Entre los disfraces que dominan el evento aparecen Darth Vader y Boba Fett de Star Wars, Gandalf de El señor de los anillos, y personajes del anime One Piece. También hay representantes de ficciones más recientes como The Boys, con cosplayers que encarnan a Patriota y Luz Estelar.

Coleccionismo y encuentros con celebridades

Los visitantes acudan motivados por adquirir artículos de coleccionismo, en especial las figuras Funko de edición limitada. Este año el evento implementó un sistema de sorteo para distribuir las piezas exclusivas, lo que contrasta con la edición anterior que generó largas esperas y aglomeraciones.

Otro atractivo central es la posibilidad de obtener firmas y fotos con actores, ilustradores y animadores vinculados a las franquicias de ficción. El evento cuenta con trescientas horas programadas de contenido y numerosos artistas invitados del cine, las series, el cómic y la cultura pop.

Menos aforo, mejor experiencia

Varios cosplayers consultados señalaron que este año el evento mantiene un aforo reducido respecto a la edición 2025. Valoraron positivamente esta decisión, ya que reduce las aglomeraciones y permite recorrer el evento con mayor comodidad. Algunos asistentes aprovechan para cambiar de atuendo a lo largo de los días: desde personajes de Guardianes de la Galaxia hasta hobbits de El señor de los anillos.

Entre los participantes hay aficionados de distintas edades, desde adolescentes que acuden por primera vez hasta adultos que repiten la experiencia. La convergencia de fans de diferentes universos audiovisuales genera un ambiente que muchos describen como inclusivo, donde la pasión compartida por la cultura pop es el denominador común.