La San Diego Comic-Con Málaga 2026 comenzó con una mejora visible en la experiencia de acceso. Los asistentes reportan colas mucho más cortas que en 2025, cuando la masificación fue una de las principales críticas. Sin embargo, la edición de este año dejó al descubierto otros problemas que la organización aún no resuelve.

Accesibilidad y detalles que no cierran

Aunque la entrada fue fluida para la mayoría, los visitantes con movilidad reducida enfrentaron obstáculos concretos. La zona de acceso cuenta con un bordillo que obliga a los usuarios de silla de ruedas a desviarse por áreas con césped húmedo, donde se atascan las ruedas. Además, la falta de información clara generó confusión en algunos momentos.

Los asistentes también notaron que las restricciones sobre bebidas y alimentos no estaban claramente señalizadas. Por ejemplo, no se especificaba que no se podía ingresar agua en botellas de más de medio litro, lo que sorprendió a varias personas.

El problema de los paneles "gratuitos" que se venden

Este año la Comic-Con implementó un sorteo para acceder a los paneles y conferencias. La intención era democrático, pero el sistema resultó contraproducente. Según reportaron visitantes, hay personas que lograron reservar múltiples asientos gratuitos y ahora los ofrecen a través de WhatsApp y Telegram pidiendo 100 euros por cada uno.

A pesar de estos inconvenientes, los visitantes valoraron mejoras reales: la oferta de food trucks amplió las opciones de comida, hay espacios para sentarse y la zona de exhibición es más grande. El pack de bienvenida se entrega rápidamente, aunque con menos contenido que en ediciones anteriores.

La Comic-Con Málaga ofrecerá contenido hasta el domingo en el Palacio de Ferias y Congresos, con más de 300 horas de actividades centradas en entretenimiento, cultura pop, series, cómics, anime y videojuegos.