Las reseñas en Google se convirtieron en el lugar donde muchas personas descargan sus frustraciones tras una mala experiencia en un restaurante, hotel u otro comercio. Pero existe una línea legal importante entre contar lo que pasó y acusar directamente de un delito.
Un abogado especialista en derecho digital advierte sobre esta confusión frecuente. Cuando alguien escribe algo como "este negocio es una estafa, no vayáis", está haciendo más que quejarse: está acusando de un delito específico. Y eso tiene implicaciones legales serias.
Cuándo una reseña se convierte en calumnia
El Código Penal define la calumnia como atribuir a alguien la comisión de un delito cuando se sabe que es falso o sin importar si es verdad. Publicar en Google que un restaurante estafa cumple con esa definición cuando la acusación no es verificable o carece de fundamento.
La diferencia es crucial: puedo escribir "la comida estaba fría y el camarero fue grosero", pero no puedo escribir "me robaron dinero" sin estar dispuesto a probarlo legalmente. El anonimato en Internet, además, no protege. Las plataformas pueden ser obligadas a revelar datos de quien publica, y un restaurante puede demandar.
Las penas aumentan en redes
Cuando la acusación falsa se propaga en espacios públicos como redes sociales, el Código Penal prevé penas más severas. Pueden incluir prisión de seis meses a dos años o multas considerables.
La lección es directa: antes de escribir una reseña, pensá si estás describiendo hechos verificables o si estás acusando de un crimen. Una cosa es honesta crítica; la otra, difamación.