En China, el gobierno encontró que los anuncios tradicionales no funcionan como se esperaba. La solución: crear contenido de entretenimiento que, de paso, comunique mensajes públicos importantes. Así nacen los microdramas como herramienta estatal.
En enero de 2025, la Administración Nacional de Radio y Televisión lanzó "Microdramas+", un programa que adapta el formato a diversos sectores. La iniciativa abarca temas tan variados como turismo, derecho, ciencia, deporte y patrimonio cultural. En abril de 2026, publicó una primera lista con 116 títulos recomendados por el estado.
Un formato definido por ley
Desde septiembre de este año, China cuenta con una norma ministerial que define qué es un microdrama oficial. Según esta regulación, se trata de una serie de episodios breves —cada uno dura menos de veinte minutos— con una trama clara, una historia continua y personajes bien definidos.
La desglosación de los 116 títulos muestra la amplitud del proyecto: 50 enfocados en turismo, 22 para educación legal, 8 para promover deporte, 7 para divulgación científica, además de otros dedicados a diferentes áreas.
Adaptando reglas conocidas
El enfoque chino de marcar contenido de inteligencia artificial en microdramas oficiales guarda similitud con las exigencias de la Unión Europea para señalar deepfakes y material generado por IA. El objetivo es transparencia hacia el espectador sobre la naturaleza del contenido.
Los microdramas gozan de gran popularidad en China. Al usarlos como canal de comunicación pública, las autoridades apuestan a que el entretenimiento logre lo que los anuncios convencionales no: captar atención y transmitir información sobre normativas de manera más efectiva y orgánica.