Volodimir Zelenski se marchó de Londres con una fotografía que hizo historia. El líder ucraniano posó frente a Downing Street junto al primer ministro británico Andy Burnham y una docena de miembros de la Guardia Irlandesa del rey Carlos III, vistiendo sus uniformes rojo brillante y los característicos gorros negros de piel de oso de 45 centímetros de altura.

Se cree que es la primera ocasión en que estos guardias se desplazaron al número 10 para recibir a un jefe de Estado extranjero. El gesto no fue casual: Burnham, quien fue periodista, compuso deliberadamente la imagen para transmitir al mundo que el Reino Unido respalda a Ucrania sin ambigüedades.

Quiénes son estos guardias y por qué importan

Aunque muchos turistas los ven como figuras decorativas, la Guardia Irlandesa es un cuerpo de élite del ejército británico. La reina Victoria la fundó en 1900 para honrar la valentía de los soldados irlandeses durante la Segunda Guerra de los Boers. Los altos gorros se diseñaron específicamente para intimidar a las tropas enemigas en el combate.

Lejos del protocolo ceremonial, estos guardias cumplen roles militares cruciales. Integran una fuerza multinacional que incluye militares españoles, destinada a entrenar y auxiliar a las fuerzas ucranianas en su defensa. En territorio británico, colaboraron en la capacitación de 60.000 soldados ucranianos.

Otros gestos de apoyo

El rey Carlos III también recibió a Zelenski en el Castillo de Windsor con otra unidad de guardias. La Banda de los Granaderos interpretó el himno nacional ucraniano. En un momento de solemnidad, el capitán de la Guardia de Honor le preguntó a Zelenski en ucraniano si deseaba pasar revista a la tropa.

Estos actos simbólicos refuerzan el compromiso británico con Ucrania en un contexto internacional complejo.