Valencia busca frenar los excesos del turismo de despedidas de soltero con una nueva ordenanza municipal en tramitación. El borrador apunta a sancionar conductas que afecten la convivencia en espacios públicos, desde ruidos nocturnos hasta prendas que exhiban contenido sexual.

Las multas propuestas

La normativa establece sanciones escalonadas según la infracción. Quien altere la convivencia o genere ruido excesivo entre las 22:00 y las 08:00 horas (de domingo a viernes, sábados y vísperas de festivo) enfrentará multas de hasta 1.500 euros. La cifra se reduce a 750 euros para quienes salgan a la vía pública con accesorios, ropa, muñecos u objetos que representen genitales y sean visibles al público.

El problema no es nuevo. Las despedidas de soltero generan negocio en hostelería, pero también generan conflictos en ciudades con reputación turística. Valencia intenta encauzar la situación sin prohibir completamente la actividad.

Otras conductas sancionadas

La ordenanza va más allá de las despedidas. También contempla sanciones para:

  • El botellón, con multas que pueden llegar a 1.500 euros
  • El consumo de bebidas o alimentos en espacios protegidos
  • El decomiso de bebidas en caso de incumplimiento

Es una estrategia que otras ciudades han intentado: regular sin prohibir, estableciendo límites de horario, ruido y comportamiento para que la vida urbana cotidiana no se vea completamente invadida por actividades ligadas al turismo de ocio nocturno.