Bizum llegó a España hace una década para simplificar algo que parecía complicado: transferir dinero entre amigos. Antes solo existían las transferencias ordinarias y el efectivo. Hoy, diez años después de su lanzamiento en octubre de 2016, la plataforma ha alcanzado 32,5 millones de usuarios y procesado casi 6.000 millones de operaciones por un valor total de 310.000 millones.

El volumen es considerable. En 2026 se registran un promedio de 3,5 millones de transacciones diarias, aunque en días puntuales se ha llegado a cinco millones. La cifra subraya cuánto cambió el comportamiento de pago en la región desde que los quince bancos fundadores pusieron en marcha este sistema.

Del teléfono al comercio físico

Bizum comenzó como una herramienta para dividir cuentas entre amigos, pero se expandió rápidamente. En 2019 agregó la posibilidad de pagar en tiendas online, función que se convirtió en la segunda opción de pago en comercio electrónico. Desde entonces acumula 350 millones de compras en unas 120.000 tiendas digitales.

Ahora la plataforma apunta a los comercios físicos como su próximo pilar. Ya se adhirieron 1,7 millones de establecimientos que registran un promedio de tres pagos semanales por esta vía. La meta es que el pago presencial en tiendas se convierta en la principal herramienta de relación entre Bizum y sus usuarios.

Expansión europea en 2027

El crecimiento no se detiene en las fronteras españolas. Bizum ya opera en Italia y Portugal, y en Andorra ingresaron los tres bancos locales en 2023. El siguiente paso es más ambicioso: interoperar con otras trece soluciones de pago en trece países diferentes con centro de operaciones en Madrid, proyecto que comenzará en 2027 y beneficiará a unos 130 millones de personas.

Desde el Banco de España subrayan que Bizum y otros sistemas de pago no deben verse como alternativas excluyentes, sino como herramientas complementarias que generan más competencia y eficiencia en el ecosistema de pagos europeo.