El helicóptero Ingenuity llegó a Marte como acompañante del rover Perseverance, sin ser el protagonista de la misión. Sin embargo, su desempeño fue extraordinario: completó 72 vuelos cuando apenas se esperaba que realizara cinco. Este éxito cambió los planes de la NASA.

Convencida por los resultados, la agencia decidió enviar tres nuevos helicópteros en la próxima misión Skyfall. Estos serán modelos mejorados, apenas un poco más grandes que Ingenuity pero mucho más equipados científicamente.

Cómo llegarán a la superficie marciana

Los tres helicópteros viajarán protegidos dentro de un módulo de descenso con escudo térmico durante la entrada a la atmósfera. Una vez que el paracaídas frene el descenso y estabilice la velocidad, la mitad inferior del módulo se desplegará para que los helicópteros activen sus sistemas y aterricen de forma independiente.

Especificaciones y capacidades

Cada unidad tendrá una altura total de 52 centímetros, con un fuselaje de 24,5 × 22 × 21,5 centímetros y un peso de 5 kilos. A diferencia de Ingenuity, que llevaba cámaras de navegación básicas y algunos sensores, estos helicópteros contarán con instrumentos mucho más sofisticados.

Entre sus equipos figuran cámaras en luz visible para generar mapas detallados del terreno con resolución de un centímetro; cámaras infrarrojas para analizar la composición de rocas y suelo; un radar capaz de penetrar el subsuelo para estudiar su estructura; sensores meteorológicos que medirán velocidad, dirección y temperatura del viento; y un monitor de radiación.

La propulsión funciona a través de dos palas contrarrotatorias de 1,35 metros de diámetro, alimentadas por una batería eléctrica que se recargará mediante paneles solares entre un vuelo y otro.