Irlanda e Israel empataron 1-1 el domingo en el estadio TSC Arena de Backa Topola, Serbia, por la segunda división de la Nations League. Fue un partido marcado por la polarización política en torno al conflicto palestino-israelí, que tensionó cada momento de la confrontación.
Irlanda eligió jugar como local en Serbia en lugar de Dublín por razones de seguridad. El país europeo enfrenta fuertes movimientos de apoyo a Palestina y rechazo a la ocupación israelí. El director técnico irlandés, Heimir Hallgrimsson, islandés, expresó que no deseaba que otra selección pasara por lo que su equipo vivió en las dos semanas de esta serie de partidos.
Gestos de protesta y distanciamiento
Los futbolistas de Irlanda no saludaron a sus rivales durante la ceremonia previa. No hubo intercambio de banderines ni insignias entre capitanes. Cuando sonó el himno nacional israelí, los jugadores irlandeses bajaron la cabeza en señal de solidaridad con Palestina. El equipo verde portó un brazalete negro en homenaje a las víctimas palestinas de operaciones militares en Gaza.
Israel también llevó un brazalete negro, pero para recordar a las víctimas del 7 de octubre, cuando hace tres años un comando de Hamas invadió territorio israelí, dejando muertos, violaciones y secuestros. Los meses posteriores vieron una fuerte represión israelí en Gaza con miles de muertos y daños estructurales severos.
Incidentes durante el partido
Pese a la tensión, los partidos se desarrollaron sin desbordes graves. Irlanda denunció reiteradas faltas contra el volante Jayson Molumby. El entrenador de Israel, Ran Ben Shimon, rechazó que fuera premeditado y aseguró que buscaban ganar los balones en disputa.
Un incidente más grave ocurrió en el descanso del primer tiempo. Según reportes, un futbolista israelí escupió al preparador físico irlandés Derek Doyle. Hallgrimsson pidió que la UEFA investigue. Shimon afirmó que estaba en el vestuario y no vio nada.
El partido tuvo tres amonestados de Israel y uno de Irlanda. Hallgrimsson consideró a su equipo superior, pero señaló que el desgaste mental y emocional de esta serie afectó el rendimiento en el segundo tiempo.