Sin Messi, la selección argentina necesitará distribuir entre varios jugadores las capacidades que el astro rosarino brindaba solo: conducción, juego entre líneas, cambios de ritmo y remates decisivos. Lionel Scaloni comenzará a explorar esas variantes desde este miércoles ante Bolivia, aunque el capitán reaparecerá el 6 de octubre ante Benín para su despedida ante el público.
No existe un sucesor único. Ningún futbolista reúne todas las cualidades de Messi, pero Scaloni dispone de varios perfiles para armar un equipo competitivo sin el número 10. El cuerpo técnico aprovechará esta fecha FIFA para probar nombres, especialmente en el mediocampo donde se abren varios espacios.
Cómo cambia el esquema sin Messi
Mientras estuvo Messi, mantener juntos a Julián Álvarez y Lautaro Martínez era complejo porque el capitán ocupaba espacios de conducción pero contribuía poco en defensa. Sin él, ambos delanteros tienen mayor libertad para convivir en ataque. Con Alexis Mac Allister y Enzo Fernández (suspendido por la roja en la final del Mundial) como eje del mediocampo, quedan dos puestos abiertos que Scaloni analizará durante estos partidos.
La idea del cuerpo técnico es definir el esquema según quién responda mejor en cancha, sin cambiar la vocación ofensiva ni el estilo de juego. Para los espacios mediocampistas hay cuatro opciones principales: Valentín Barco, Matías Soulé, Nicolás Paz y Franco Mastantuono.
Los jóvenes buscan afirmarse
Paz y Mastantuono son zurdos con formación de enganche que pueden generar juego cerca del área. Ambos compartieron mediocampo en entrenamientos iniciales, aunque Scaloni aún los considera más como competidores que como socios. El técnico siguió a Paz durante largo tiempo y lo llevó al Mundial con pocos partidos en la selección mayor.
Barco tiene perfil de volante con mayor recorrido, similar al rol que cumplió Rodrigo de Paul durante años, mientras que Soulé puede partir desde la derecha o más atrás, con un juego más vertical. La búsqueda no es encontrar otro Messi, sino que varios jugadores aporten lo que él hacía solo, adaptándose a responsabilidades distintas en un equipo que ya mira hacia la Copa América 2028.