En los últimos doce meses, varios alimentos básicos experimentaron alzas significativas en sus precios en España. Las bayas frescas (fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras) lideran la lista con un aumento del 35,7%, seguidas por los cítricos frescos, que subieron un 17,1%. Las legumbres verdes se encarecieron un 15,9%, mientras que los huevos aumentaron un 12,5% y el pescado fresco se incrementó un 7,8%.

Estos datos surgen del Índice de Precios al Consumo (IPC) de agosto, publicado por el Instituto Nacional de Estadística. El análisis también incluyó aumentos menores en productos como despojos comestibles (6,6%), pescado seco y ahumado (5,7%), y preparados de marisco (5,5%).

Los productos que se abarataron

No todos los alimentos subieron. El café y sus sucedáneos bajaron un 4,2%, el azúcar se abarató un 3,1%, y los cereales cayeron un 3%. También se registraron reducciones en hortalizas congeladas (2,8%), frutas de hueso y pepita frescas (2,6%), y chocolate con cacao (2,2%).

Cambios en cómo se mide la inflación

A partir de enero de 2026, el INE modificó su metodología. El IPC pasó de 12 a 13 grandes grupos de consumo, y se revisó la cesta de la compra con nuevas ponderaciones. En la alimentación, entraron productos como aguacates y arándanos como categorías independientes. También se incorporaron refrescos de té y cerveza con limón en bebidas.

El principal cambio técnico es que ahora los ajustes en características de productos se registran en el mismo mes que ocurren, en lugar de hacerlo un mes después. El Instituto también desarrolla métodos automatizados para recopilar precios de internet y desde las bases de datos de empresas, mejorando la velocidad y precisión de estos datos.