Antonio Garamendi comenzó este jueves su tercer mandato como presidente de la CEOE sin competencia. La patronal española lo eligió por aclamación, mostrando una unidad interna que antes no existía. Con una gestión de cuatro años por delante, aprovechó para criticar al Gobierno en varios frentes.
El enfoque en los decretos de vivienda
El empresario vasco cuestionó los decretos sobre vivienda que el Ejecutivo buscaba convalidar. Según Garamendi, el Gobierno responsabiliza a la administración del problema de acceso a la vivienda, pero busca trasladar la solución hacia los propietarios privados. Afirmó que "no se puede arreglar un derecho rompiendo otro" y acusó directamente a las medidas de "atacar a la propiedad privada y a los pequeños ahorradores".
También rechazó específicamente el llamado "escudo antidesahucios" incluido en los decretos. Aunque reconoció la necesidad de atender a personas en situación vulnerable, sostuvo que esto no debe recaer únicamente sobre el sector privado.
Críticas más amplias al Gobierno
Garamendi extendió sus cuestionamientos más allá de vivienda. Reprochó al Ejecutivo su "inacción" en la construcción de vivienda nueva y calificó de "vergonzoso" y "grotesco" el manejo público de la cuestión. También hizo referencia a declaraciones de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, quien hace poco tiempo había hecho un llamado a manifestarse, señalando la contradicción de que parte del Gobierno se enfrentara públicamente con otras áreas del mismo.
El incremento de los costos laborales fue otro punto crítico en su discurso de inauguración, aunque sin detalles específicos en su exposición inicial.