Aitana realizó el primero de sus cuatro conciertos en el Palau Sant Jordi de Barcelona, un hito que la posiciona entre las pocas artistas que logran ocupar ese espacio durante cuatro noches consecutivas. Solo U2 en 2015, Rosalía y La Oreja de Van Gogh con Amaia Montero habían alcanzado esa cifra antes.

El show presentó un enfoque distinto al de su anterior gira por Barcelona. En aquella ocasión, Aitana recorrió toda su discografía en casi tres horas. Esta vez, dedicó la mayor parte a Cuarto azul, su cuarto álbum, que comenzó a presentarse casi completo en el concierto.

El concepto de Cuarto azul

El disco tiene un tono más introspectivo: funciona como un diario personal que explora momentos de vulnerabilidad, reflexión y búsqueda de sentido. La presentación en vivo abrió con "6 de febrero", una canción que marca el tono emocional del trabajo.

El setlist incluyó temas nuevos como "Duele un montón despedirme de ti", "Cuando hables con él" y "Superestrella", que se ha convertido en una de las canciones del verano. También hubo espacio para clásicos como "Chica perfecta", interpretada junto a Alaska, y éxitos anteriores como "Vas a quedarte" de su debut Spoiler (2019) y "Mon amour" con Zzoilo.

Producción y cierre

El escenario contó con una banda completa: una docena de bailarines, teclado, guitarra, bajo, sintetizador y batería. La presentación de casi tres horas cerró con "Conexión psíquica", una canción cantada junto a la audiencia del pabellón.

Aitana tiene programados tres conciertos más en el mismo lugar durante la semana, consolidando su posición como una de las artistas pop más importantes de la escena española actual.