Taylor Swift ingresó al Salón de la Fama de los Compositores de Nashville, convirtiéndose en la persona más joven en lograr este reconocimiento. La ceremonia se realizó esta semana en un evento que reunió a artistas y figuras de la industria musical.
El vínculo de Swift con Nashville comenzó a los 14 años, cuando firmó su primer contrato editorial. Desde ese momento, su madre la llevaba después de la escuela a Music Row para que trabajara con Liz Rose, una de sus primeras coautoras. Dos décadas después, con 14 premios Grammy acumulados, recibió esta distinción junto a otros seis compositores e intérpretes históricos.
En su discurso, Swift enfatizó cómo Nashville fue el lugar donde internalizó las reglas de la composición. Explicó que absorbía lecciones de otros compositores, aprendía a superar el bloqueo creativo y desarrollaba la capacidad de escribir sobre emociones universales. Esa base sólida le permitió luego "saltar de un género a otro", según sus propias palabras, llevando su talento más allá de la música country hacia públicos globales.
Otros reconocimientos de la noche
Junto a Swift, ingresaron al salón Lyle Lovett, Shawn Camp, Lee Thomas Miller, Bruce Channel y J.I. Allison (homenajeado póstumanente, falleció en 2022 y fue miembro de The Crickets, la banda de Buddy Holly).
George Strait, legendario en la música country, recibió el Career Maker Award. Durante su discurso reconoció que los compositores que enviaban sus canciones fueron quienes construyeron su carrera, no al revés. Lovett, por su parte, dedicó su aceptación a los mentores y artistas que creyeron en él.