Antonio Banderas dejó su participación en el Espacio Sohrlin de Málaga. La decisión fue de mutuo acuerdo con Domingo Sánchez, propietario de Merlin Producciones y socio del actor en la iniciativa. El espacio, ubicado en una nave industrial recuperada en la zona oeste de la ciudad, funcionaba como centro de formación técnica para espectáculos y producción de proyectos escénicos.
Ambos consideran cumplida la etapa inicial del proyecto y prefieren seguir caminos artísticos separados. Banderas buscará desarrollar iniciativas propias, mientras que Sánchez continuará con la infraestructura cultural, que mantiene el mismo nombre y marca.
Un espacio de transición
Banderas ya había señalado meses atrás que Sohrlin era un espacio transitorio. El terreno donde se ubica está sujeto a un plan de urbanismo que permitiría usarlo solo algunos años más. Por eso el actor exploró la posibilidad de mudarse a otro lugar que le permitiera mayor flexibilidad operativa.
El actor explicó que necesitaba una "caja negra" arquitectónica, diferente al Teatro del Soho, donde pudiera modificar la posición del escenario según cada producción. También deseaba continuar con la escuela técnica iniciada en Sohrlin, que formó a casi cincuenta estudiantes, varios de los cuales ya trabajaban profesionalmente como regidores en espectáculos.
Banderas ha sido claro sobre su modelo de funcionamiento: opera sin subvenciones públicas en el Teatro del Soho y valora esa autonomía. Con Sohrlin buscaba mantener ese nivel de libertad, sin ataduras a fondos gubernamentales.
Continuidad del proyecto cultural
Sánchez aclaró que no hay disolución de la sociedad, sino solo una redistribución de participaciones. El proyecto sigue enfocado en entretenimiento cultural innovador: actualmente alberga una exposición inmersiva sobre el Titanic y podría expandirse a otros espacios bajo el mismo modelo.
Aunque Banderas se va, la puerta quedó abierta para futuras colaboraciones. El Espacio Sohrlin recibió apoyo institucional: en diciembre de 2023, la Consejería andaluza de Turismo invirtió dos millones de euros en un acuerdo de patrocinio anual prorrogable.