La Térmica, centro cultural de la Diputación de Málaga, abre el 1 de octubre la exposición Fulgor y Delirio: Cartografía de lo humano, un proyecto inédito del fotógrafo Eugenio Recuenco. La muestra permanecerá hasta el 31 de enero de 2027 y ocupa las dos salas principales del espacio.
Recuenco es reconocido por su lenguaje visual que mezcla fotografía, pintura, cine y escenografía. Esta exposición fue producida específicamente por La Térmica y plantea la experiencia como elemento central, más allá del formato tradicional de mostrar cuadros colgados en las paredes.
Dos espacios, dos experiencias
La exposición se divide en dos abordajes. En la sala blanca, las fotografías en gran formato se presentan en dípticos con una disposición académica que invita a detenerse en los detalles de cada imagen. La composición y la construcción fotográfica ocupan el primer plano.
La sala negra propone lo opuesto: una experiencia inmersiva. Las fotografías emergen de las paredes oscuras integradas en cajas de luz. Aquí la iluminación deja de ser solo un recurso técnico y se convierte en parte esencial del recorrido.
Más allá de la fotografía
A ambas salas se suman vídeos, esculturas y elementos sensoriales que amplían los lenguajes presentes y buscan involucrar al espectador mediante distintos estímulos. El proyecto también incluye un programa de actividades paralelas que profundiza en conceptos como la psicología, la salud mental y la creación contemporánea.
El punto de partida conceptual es el cuerpo, pero no como realidad meramente física. Recuenco lo utiliza como símbolo para hablar de emociones, deseos, obsesiones y las formas en que nos relacionamos con nosotros mismos y los demás. Placer, sumisión, poder, amor, pasión y abandono atraviesan las imágenes y construyen un mapa poético de la experiencia humana.