Isabel Allende ganó la 75ª edición del premio Planeta con La hora antes del Alba, una novela que funciona como continuación de su clásico La casa de los espíritus. A los 84 años, la autora chilena recibió una ovación de pie en la ceremonia, con los reyes Felipe y Letizia presentes.

El premio, dotado con un millón de euros, reconoce una novela centrada en una mujer que sufre maltratos en la cárcel durante una dictadura y que, después de ser liberada embarazada, dedica su vida a ayudar a otros. Allende presentó el libro bajo el seudónimo Luz Ventura y con el título Los que faltan, siguiendo la tradición de anonimato del concurso.

Una deuda con los lectores después de 45 años

En su discurso, Allende explicó que decidió participar en el concurso como desafío personal, a pesar de que antes había evitado presentarse para no correr el riesgo de quedar fuera. Mencionó que durante décadas recibió mensajes de lectores preguntando qué sucedió con Alba en la última página de La casa de los espíritus, donde el personaje termina en la cárcel.

La autora describió cómo esas preguntas acumuladas terminaron germinando como una semilla que la impulsó a escribir la secuela. Subrayó la conexión entre la historia y su propia experiencia: abandonó Chile en 1973, y al ver amenazas políticas actuales sintió nuevamente el temor que la obligó a exiliarse hace más de 50 años.

Un movimiento editorial y proyección internacional

Para publicar esta novela, Allende cambió de editorial en España, dejando Plaza & Janés para unirse a Planeta. El fichaje representa un impulso importante para la proyección internacional de la editorial, que planea expandirse a Francia en 2027.

El finalista de esta edición fue Sergio Hernández Carrasco con La añoranza, novela presentada bajo el seudónimo Martín Herrero. Su obra relata la historia de una joven que se enamora de un traductor francés en la Barcelona de 1959 y lo vuelve a encontrar años después vinculado a un episodio de la guerra civil española.