Lamine Yamal, delantero del Barcelona, contó en el documental 304 que está aprendiendo a cocinar de una forma poco convencional. En lugar de acudir a una escuela de gastronomía, el futbolista recibe clases particulares en su hogar, donde una chef privada prepara sus comidas mientras él observa y colabora en el proceso.

"La chef va a mi casa por la noche. Me hace la comida y mientras ella hace yo voy mirando y voy haciendo algo", explicó el jugador azulgrana durante el documental, que recorre sus primeros pasos como futbolista y su infancia en Rocafonda, un barrio de Mataró, en Barcelona.

Cocina con raíces familiares

A los 19 años, Yamal es consciente de que la cocina requiere dedicación y práctica. Aunque está en los inicios, el futbolista tiene claro qué platos desea dominar: aquellos conectados con su herencia familiar. Su padre es de Marruecos, por lo que busca aprender a preparar el cuscús, un plato típico de ese país. También está interesado en el arroz con cacahuete, que identifica con sus orígenes.

"Con lo que me enseñó mi madre y lo que estoy haciendo ahora, pues voy aprendiendo, pero poco a poco", señaló, reconociendo que combina los conocimientos de su familia con la formación que recibe actualmente.

El documental 304 toma su nombre del código postal de Rocafonda, el barrio donde creció Yamal. El futbolista utiliza este número como gesto de celebración cuando marca goles, manteniendo así viva su conexión con sus raíces mientras construye su carrera en la élite del fútbol.