Leonardo Padura se presenta en Barcelona este miércoles para recibir el Premio Liber 2026, un galardón que otorga la Federación de Gremios de Editores de España a su trayectoria literaria. La ceremonia tendrá lugar en la Sala Oval del Museo Nacional de Arte de Cataluña.

El escritor cubano llega tras participar en el Festival Latinoamericano de Biarritz, donde presentó su obra ante 900 personas hace apenas días. En conversación con la agencia EFE previa a la gala, habla de sus nuevos proyectos y reflexiona sobre la realidad de Cuba actual.

Una Cuba transformada en la nueva novela

Padura completó una primera versión de una nueva novela que retoma a su personaje más icónico: el expolicía Mario Conde. En esta historia, el detective cumple setenta años y debe encontrar a una mujer que recibió una herencia de España. La trama se desarrolla en la Cuba de 2025, un contraste notable con su anterior obra sobre Conde, que transcurría en 2016 durante lo que el autor describe como un período de "deshielo" bajo la presidencia de Barack Obama.

Padura observa que la situación de esperanza que existía hace diez años se convirtió en crisis cotidiana. Argumenta que las políticas estadounidenses hacia Cuba, bajo Trump, Biden y nuevamente Trump, han generado sufrimiento en la población civil sin lograr cambios en el régimen. Subraya una distinción importante: mientras las sanciones se dirigen al gobierno cubano, sus efectos recaen sobre la gente común.

Vivir en las condiciones de La Habana

Aunque reconoce privilegios relativos respecto a sus conciudadanos, Padura experimenta cortes frecuentes de electricidad y agua. Cuenta que debe trasladar bidones entre casas para obtener agua potable en su hogar habanero, una realidad que comparte como anécdota con su esposa Lucía.

Según Padura, estas condiciones generan un desgaste psicológico considerable. Aunque nota descontento generalizado en la población, también constata que no hay movimientos organizados contra el gobierno. La gente ha "asumido" la pobreza como forma de supervivencia.

Sobre el futuro, es cauteloso: cree que resolver los problemas básicos en Cuba requeriría tiempo y, en sus palabras, algo cercano a un "milagro divino". Sin embargo, sostiene que las cuestiones más elementales deberían resolverse para que la población no viva bajo tales tensiones y carencias.

Padura tiene un historial largo con España. En 1990 recorrió Cataluña documentando la emigración catalana hacia Cuba. Desde 1996 publica con Tusquets, su editorial, y ha ganado reconocimientos como el Premio Princesa de Asturias de las Letras.