La Armada estadounidense adjudicó a Boeing el desarrollo del F/A-XX, el próximo caza embarcado de sexta generación que operará desde sus portaaviones. El contrato, valorado en más de 20 mil millones de dólares, comprende el diseño, fabricación y prueba de prototipos que verificarán el desempeño aerodinámico, la integración de sistemas de armas y los equipos de apoyo terrestre.

Boeing se impuso sobre Northrop Grumman en el proceso de selección. Lockheed Martin quedó eliminada en una etapa anterior porque su propuesta no cumplía con los requisitos técnicos especificados por la Armada.

Sustituto del Super Hornet

El F/A-XX reemplazará progresivamente al F/A-18E/F Super Hornet a partir de la década de 2030 y complementará al F-35C en las operaciones navales. El nuevo avión promete mayor alcance, mejor capacidad de supervivencia ante sistemas defensivos enemigos y conectividad en red superior respecto a los cazas actuales de la Armada.

La aeronave se concebirá como elemento central del programa Air Wing of the Future (Ala embarcada del futuro), que integrará también aviones de combate no tripulados colaborativos. Este esquema permitirá a los pilotos coordinar operaciones con sistemas autónomos durante las misiones.

Fases del desarrollo

El contrato actual cubre la fase de desarrollo y validación de tecnologías. Posteriormente, la Armada adquirirá los aviones operacionales según sus necesidades, proceso que implicará inversiones adicionales significativas para equipar sus escuadrones navales con los nuevos cazas.