Un Goya desaparece. Una cantante muere en un concierto. Un restaurador de museos se ve atrapado en medio. Todo sucede en horas, y la vida está en peligro. Esta es la premisa de No te fíes de ellos, la última novela de Manuel Ríos San Martín, publicada por Harper Collins.
El thriller entrelaza dos historias sin conexión aparente pero unidas por una red de intrigas ocultas. Ríos San Martín, autor de La huella del mal (adaptada al cine), construye una narrativa que sacude el mundo del arte a través de secretos capaces de motivar crímenes.
Un homenaje literario con raíces reales
La novela nace de una conversación con el escritor Fernando Marías, fallecido en 2022. Marías había escrito una novela corta titulada Esta noche moriré, que apenas tuvo circulación editorial. En ese texto, Marías describía el funcionamiento de una organización secreta que manipula el mercado del arte, a la que llamaba La Corporación. Ríos San Martín vio en esa idea una historia mucho más profunda de la que el original desarrollaba y animó a Marías a expandirla. Tras la muerte del escritor, Ríos San Martín consultó con los hermanos de Marías para continuar el relato. Todos coincidieron en que era una buena idea.
La frase que une ambas versiones es contundente:
Si me pasa algo, si muero esta noche, vosotros, todos vosotros, tendréis la prueba definitiva de que la Corporación existe.
Obras que desaparecen, realidad que inspira
Para documentarse, Ríos San Martín se sumergió en la historia de obras que han sido robadas o perdidas: El grito de Munch, manuscritos de Kafka, cuadros de Leonardo da Vinci, Rafael Sanzio, Vincent van Gogh y Amedeo Modigliani, entre otros. Muchos permanecen en paradero desconocido. El escritor, casado con la directora de Restauración del Museo Thyssen, descubrió un universo de obras que aparecen y desaparecen del registro histórico sin explicación clara.
Ríos San Martín también reflexiona sobre las conspiraciones en la novela. Señala que vivimos en una época donde las teorías conspirativas absurdas se propagan con facilidad, alimentadas por redes sociales y poderes interesados. La manipulación es real; la historia que cuenta en el libro es ficción. O eso espera.