Shakira inauguró su residencia en Madrid con una noche que mezcló su sonoridad más actual con los clásicos de su trayectoria. El espectáculo comenzó con "La Fuerte", tema del álbum "Las mujeres ya no lloran", y recorrió diferentes géneros: desde el electropop hasta versiones más acústicas de sus composiciones clásicas.
Del pop electrónico al rock
Durante el show, la colombiana alternó entre temas recientes como "Girl Like Me" y "Te felicito", y canciones que marcaron sus primeros años como "Ojos así" y "Antología". Incluyó también "TQG", su colaboración con Karol G, que transformó el estadio en pista de baile.
Un momento central fue "Acróstico", interpretada junto a sus hijos, donde el recinto se iluminó de azul para crear una atmósfera más íntima. Luego continuó con sus mayores éxitos: "La bicicleta", "La tortura", "Loca" e "Hips Don't Lie", que llevaron a la audiencia a bailar con los movimientos característicos de la artista.
Madrid como segunda casa
Shakira dedicó palabras para la capital, ciudad donde ha vivido años significativos de su vida. Interpretó "Te dejo Madrid", un tema que los seguidores madrileños venían pidiendo hace años en redes sociales. La artista habló sobre los cambios que ha experimentado desde su última gira en 2017 y reflexionó sobre la resiliencia ante las dificultades personales.
Cientos de seguidores se congregaron en los accesos al recinto, algunos portando camisetas colombianas y accesorios alusivos a sus videoclips clásicos. El espectáculo también contó con colaboraciones visuales mediante pantallas que proyectaban artistas invitados.