La editorial Planeta cumple tres cuartos de siglo de historia con sus premios literarios. Desde 1952, cuando Juan José Mira ganó la primera edición con su novela En la noche no hay caminos y recibió 40.000 pesetas (unos 240 euros actuales), el proyecto ha evolucionado hasta convertirse en uno de los galardones más prestigiosos del mundo hispanohablante.
La idea original del editor José Manuel Lara fue poco convencional para la época: crear un premio que no solo diera visibilidad a los escritores, sino que les permitiera vivir de su trabajo. En la España de 1952, esto era inusual. Hoy, la dotación alcanza el millón de euros para el ganador y 200.000 para el finalista.
Un récord de participación
La edición 75 aniversario ha batido un récord: recibió 1.424 manuscritos. El jurado está integrado por escritores como Luz Gabás, Eva Giner, Pere Gimferrer y Carmen Posadas, además de la editora Belén López, Paloma Sánchez-Garnica y Javier Sierra.
José Creuheras, presidente del grupo Planeta, subrayó que el premio ha mantenido su doble vocación: difundir el libro y asegurar que los autores puedan vivir de la literatura. En esta ocasión, los finalistas son nueve (uno fue descalificado por estar publicado anteriormente), y la ceremonia contará con la presencia de los reyes Felipe y Letizia.
La transformación de carreras literarias
Muchos ganadores del Planeta han compartido cómo el premio cambió sus trayectorias. Algunos pasaron de dificultades personales a tener sus obras traducidas a decenas de idiomas. Javier Sierra lo describió como "la mejor máquina de promoción y lanzamiento que existe". Carmen Posadas recordó que tras su victoria fue traducida a más de 30 idiomas. Para otros, significó entrar en una tradición literaria a la que pocos acceden.
La fecha de entrega es el 15 de octubre, día de Santa Teresa, una costumbre que mantiene la editorial desde los inicios del galardón.