Más allá del efecto estimulante, el café tiene un impacto menos evidente en el cuerpo: moldea la población de bacterias que viven en el intestino. Un análisis publicado en Nature Microbiology en 2024 reveló que quienes consumen café regularmente desarrollan una microbiota intestinal más diversa que quienes no lo hacen.
Una bacteria favorecida por el café
El estudio incluyó a más de 22.000 personas y encontró que el café promueve el crecimiento de una bacteria llamada Lawsonibacter asaccharolyticus. Los investigadores confirmaron este efecto tanto en análisis de población como en pruebas de laboratorio. Esta bacteria no es insignificante: produce un compuesto denominado butirato, que participa en regular la inflamación del tracto digestivo y protege las células del colon.
Tim Spector, epidemiólogo especializado en microbiota, señaló que los bebedores de café presentan microbiomas más ricos en variedad bacteriana en comparación con quienes evitan esta bebida.
Más allá de la cafeína
Un hallazgo relevante del estudio fue que la relación entre el café y Lawsonibacter también se observó en consumidores de café descafeinado. Esto sugiere que la cafeína no es el único componente responsable del efecto. Otros elementos presentes en el café, como los polifenoles, también están siendo investigados por su capacidad de interactuar con la microbiota intestinal.
El resultado es una noticia simple pero clara: si tomas café, tu intestino alberga poblaciones bacterianas distintas a las de quien no lo hace. Por ahora, eso parece ser una ventaja: esas bacterias producen sustancias que cuidan el revestimiento del tracto digestivo.