Boeing Starliner sigue acumulando problemas. La NASA anunció que la próxima misión tripulada de la cápsula a la Estación Espacial Internacional no ocurrirá antes de mediados de 2028, en el mejor de los casos. El anuncio llegó tras meses de silencio de la agencia espacial sobre los planes del programa.

Misiones problemáticas previas

La primera misión tripulada de Starliner, lanzada en junio de 2024, fue un desastre. Los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams llegaron a la estación pero no pudieron regresar en la cápsula como estaba planeado. En lugar de los ocho días originales, permanecieron en órbita nueve meses antes de volver a la Tierra a bordo de una Crew Dragon de SpaceX.

Antes de eso, ya la misión no tripulada de prueba había fallado: debió ser abortada anticipadamente por un problema de comunicación entre la cápsula y su cohete lanzador. Estos fracasos obligaron a la NASA a exigir otra misión sin astronautas antes de permitir que la cápsula vuelva a llevar personas.

El siguiente paso: validación sin tripulación

Por eso la NASA programó una nueva misión no tripulada para diciembre de 2026 o enero de 2027, llamada Starliner-1. Esta prueba servirá para validar las modificaciones que Boeing realizó en el módulo de servicio de la cápsula y verificar si finalmente resolvieron las fugas de helio que afectaron las misiones anteriores.

Solo si Starliner-1 tiene éxito, la agencia espacial evaluará si la cápsula está lista para volver a llevar astronautas. De cumplirse los planes, eso sería a mediados de 2028. Aunque en un programa con este historial, los retrasos son prácticamente garantizados.