El verdejo suele identificarse con vinos frescos y fáciles de beber, pero Cucú Cantaba la Rana demuestra que esta variedad puede alcanzar niveles de complejidad inesperados. Con una calificación de 92+ puntos Parker, este blanco ecológico se ha convertido en una sorpresa en el mercado, además de estar disponible a un precio accesible: menos de 10 euros la botella.
La bodega Barco del Corneta, ubicada en La Seca (Valladolid), es la responsable de esta producción. Fundada en 2007, la bodega comenzó como un proyecto personal de Beatriz Herranz, quien recuperó la tradición vitícola familiar en viñedos de Cantarranas. En 2017 se sumó Félix Crespo, ingeniero agrónomo con experiencia previa en otras bodegas reconocidas, lo que aportó nuevas perspectivas al trabajo en viña y bodega.
Uvas de dos territorios distintos
Lo que hace interesante a Cucú Cantaba la Rana es su origen mixto. Parte de las uvas proviene de La Seca, de suelos con arenas silíceas y arcillas que aportan estructura al vino. El resto procede de Aldeanueva de Codonal, en Segovia, donde los viñedos de mayor altitud y terrenos arenosos contribuyen con frescura y acidez. Esta combinación genera la textura y complejidad que evaluadores profesionales han reconocido.
La bodega denomina a este vino como el "hermano pequeño" de su línea: una versión más accesible del verdejo que mantiene la filosofía de la casa pero con un carácter más desenfadado. Se elabora exclusivamente con uvas de esta variedad y cuenta con certificación ecológica dentro de la IGP Castilla y León.
El resultado es un blanco que desafía las expectativas sobre qué es posible lograr con verdejo a ese rango de precio. Para quienes asocian esta variedad solo con vinos veraniego o de compra impulsiva, esta propuesta representa una oportunidad de descubrir otra cara del terroir vallisoletano.