Las grandes cadenas de supermercados españoles han encontrado un nuevo campo de batalla: los productos más económicos. Un análisis de precios realizado durante 2026 muestra que la cesta de compra básica bajó un 1,1% de promedio entre las cadenas grandes y medianas.

Los descensos no fueron uniformes. Mercadona lideró con una rebaja del 5,6%, seguida por Lidl con el 4,7%. Aldi registró un ajuste menor del 1,7%, mientras que Carrefour Market mostró la caída más pronunciada: 12,4%. Esta variación refleja estrategias comerciales diferentes para atraer a los consumidores más sensibles al gasto.

Cómo se miden estos precios

El análisis estudió 90 productos básicos, seleccionando en cada tienda la opción más barata que cumple características específicas. Por ejemplo, para la leche se comparó el producto más económico que sea un litro de leche entera UHT. Este método permite contrastar realmente qué cadena ofrece mejores precios en lo esencial.

Una estrategia con contraste claro

Mientras bajan en los productos económicos, las cadenas subieron el precio de los productos de marca de fabricante un 2,5% de promedio. Solo Consum y Caprabo redujeron precios en esta categoría. La diferencia es significativa: las tiendas utilizan los artículos baratos como gancho competitivo, mientras protegen márgenes en otros sectores.

Para muchos hogares, el precio sigue siendo el factor decisivo en la compra. Las cadenas lo saben y ajustan sus estrategias acordemente: regalan competitividad donde más duele el gasto, en lo básico e imprescindible.