Coco Gauff cayó derrotada 6-3, 6-3 ante la belga Elise Mertens en el Abierto de China. La estadounidense, número 4 del ranking mundial, no pudo sostener su desempeño tras una ronda anterior marcada por la polémica y los ataques en redes sociales.

El punto que encendió las redes

Gauff había avanzado a esta instancia tras vencer a la local Sun Xinran en octavos de final. Durante ese partido, un intercambio en particular generó controversia. En el primer set, mientras se disputaba un punto, los paneles publicitarios de la cancha parpadearon y distrajeron a Gauff. Ella frenó el juego, y la jueza de silla ordenó repetir el punto siguiendo la Regla de Molestia de la Federación Internacional de Tenis, que contempla esta situación cuando la iluminación interfiere con la visión de un jugador.

La decisión no fue bien recibida entre los aficionados. Miles de comentarios e insultos racistas llegaron a Gauff a través de redes sociales, acusándola de hacer trampa sin justificación deportiva.

La respuesta de Gauff

Gauff respondió públicamente en redes, explicando paso a paso qué ocurrió. Sostuvo que efectivamente vio la luz parpadear y eso la distrajo. Aclaró que los jugadores tienen permitido continuar hasta terminar el punto, y que cualquier decisión puede cuestionarse después. Enfatizó que aplicó correctamente las reglas vigentes y que no fue responsable de escribirlas.

También se disculpó con Sun Xinran al finalizar el partido. "Ella lo entendió completamente", escribió. Finalmente, pidió que dejaran de atacarla por seguir las normas del tenis.

En cuanto a su desempeño ante Mertens, Gauff perdió su saque cuatro veces. La belga, posicionada en el puesto 19 del ranking, avanzó a los cuartos de final después de cinco años sin alcanzar esa instancia en un torneo WTA 1000.