Jordi Cruz, reconocido chef de Àbac, amplía su oferta gastronómica con un proyecto diferente al de su restaurante de tres estrellas Michelin. El nuevo establecimiento se enfocará en cocina catalana tradicional con un enfoque más informal y precios entre 50 y 70 euros por persona.

Ubicación estratégica en el Tibidabo

El restaurante se instalará en la avenida del Tibidabo número 11 de Barcelona, muy cerca de Àbac. Aunque ambos locales compartirán la misma zona, Cruz busca ofrecer dos experiencias gastronómicas claramente diferenciadas. La proximidad responde a una estrategia deliberada, no al azar.

Un edificio con más de un siglo de historia

El nuevo restaurante ocupará una de las Casas Josefa Orpí, un conjunto de tres viviendas unifamiliares proyectadas en 1910 por el arquitecto Antoni Millàs i Figuerola. Se trata de una torre independiente rodeada de jardín, distribuida en sótano, planta baja, primera planta y ático.

El inmueble forma parte del catálogo de patrimonio arquitectónico de la ciudad, lo que suma un atractivo arquitectónico a una propuesta culinaria enfocada en recuperar parte del recetario catalán. La elección del espacio no es casual: el modernismo catalán proporciona un marco estético para una cocina que busca conectar con tradiciones gastronómicas locales.

Este nuevo proyecto refleja una tendencia en la alta cocina: expandir la marca personal hacia propuestas más accesibles sin perder identidad. Cruz mantendría así su presencia en la zona con dos ofertas de distinto nivel de formalidad y precio.