La Comisión Europea insiste en que los alquileres de corta duración y las segundas residencias son parte del problema habitacional en las grandes ciudades europeas, aunque no la raíz del mismo. El comisario de Vivienda, Dan Jorgensen, lo expresó ante el Parlamento Europeo: una ciudad necesita a sus ciudadanos, desde trabajadores de saneamiento hasta estudiantes, y eso requiere vivienda accesible.
El fenómeno de los alquileres turísticos creció de manera acelerada. Según datos de Bruselas, entre 2018 y 2024 la actividad casi se duplicó, con un aumento del 93% en las cuatro principales plataformas. En determinadas zonas, esta modalidad concentra una parte considerable de las propiedades disponibles. Madrid es un ejemplo extremo: el centro cuenta con alrededor de 40 alquileres de corta duración por cada 100 viviendas en el mercado de alquiler tradicional.
Límites a las regulaciones locales
La Comisión propone que los ayuntamientos puedan adoptar medidas para controlar esta actividad, pero con restricciones. Las medidas tendrían una duración máxima de cinco años y exigirían revisiones periódicas obligatorias. Los municipios que deseen limitar los pisos turísticos deberán demostrar con evidencia objetiva que la actividad ha causado un impacto negativo significativo en el mercado de alquiler durante al menos tres años consecutivos.
Herramientas disponibles
Bruselas sugiere que los gobiernos locales utilicen medidas fiscales específicas o restricciones directas en zonas de alta demanda. También plantea aplicar regulaciones sobre alquileres de corta duración para retirar anuncios ilegales y recopilar datos reales de registro. Las autoridades deben comprobar además que no existen medidas alternativas menos restrictivas que sean igual de eficaces.
Cabe señalar que las regulaciones que ya estuvieran vigentes antes de la entrada en vigor de este reglamento europeo no se verán afectadas. La situación varía considerablemente entre diferentes regiones europeas, pero la concentración de alquileres turísticos es más evidente justamente en las áreas bajo mayor presión habitacional.