La Guardia Civil desarticuló una organización criminal que se dedicaba a robar supermercados en diferentes provincias españolas para revender lo sustraído a través de comercios clandestinos. La operación, denominada Klopes, fue dirigida por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Bizkaia y logró confirmar al menos 19 casos de hurto en Murcia, Bizkaia, Madrid, Valladolid, Guadalajara y Burgos. Las investigaciones continúan abiertas sobre otros 35 delitos sospechosos cometidos en Madrid, Burgos y Álava.
Cómo funcionaba la red
La organización operaba con dos estructuras claramente diferenciadas. Un sector se encargaba de desplazarse sistemáticamente entre provincias para llevar a cabo los robos. El otro sector recibía la mercancía sustraída y la redistribuía hacia comercios donde se vendía a precios reducidos para obtener ganancias.
La investigación comenzó cuando se detectó que varios grupos se trasladaban regularmente desde Madrid hasta Bizkaia para delinquir. En una ocasión lograron robar en cinco establecimientos distintos durante el mismo día.
Detalles de la investigación
Los efectivos identificaron un patrón de actuación que permitió vincular los robos con otros delitos cometidos en diferentes localidades. Los objetos robados eran principalmente productos no perecederos: artículos de pequeño volumen pero alto valor comercial que facilitan su posterior redistribución y venta.
La operación Klopes ha resultado en dos detenciones confirmadas hasta el momento. Otras cinco personas se encuentran bajo investigación, mientras que hay cuatro requisitorias de detención pendientes de ejecutar. La Guardia Civil continúa trabajando para esclarecer los delitos vinculados a esta red y determinar el alcance total de sus actividades.