La temporada de recolección de setas en el norte de España empezaba con retraso. A estas alturas del año, otras temporadas ya dejaban ver una buena cantidad de ejemplares listos para cosechar, pero este año la situación era distinta. Sin embargo, los últimos días de lluvia están cambiando el panorama en Castilla y León.

Los recolectores ya encuentran los primeros níscalos en zonas de Soria, según confirmó un periodista local. Aunque por ahora la cantidad es pequeña, las condiciones que se presentan son prometedoras para los próximos días.

Lluvia y temperatura, la combinación perfecta

Fernando Martínez Peña, investigador del INIA-CSIC y director del Instituto Micológico Europeo, señaló que las lluvias intensas sumadas a temperaturas adecuadas pueden activar rápidamente el proceso de fructificación de especies típicamente otoñales.

En Palencia y León ya están apareciendo ejemplares como el huevo de rey y los primeros boletus. Aunque los mapas de fructificación muestran cifras aún bajas en general, la tendencia es hacia la mejora.

El tiempo cuenta en la recolección

El desarrollo de las setas desde que las lluvias activan su proceso requiere entre diez y quince días para que alcancen un tamaño aprovechable. Con precipitaciones previstas para los próximos días, se espera que a partir del fin de semana la oferta comience a ser interesante, con la aparición de níscalos y setas de cardo.

La recolección de setas silvestres se rige por ciclos naturales muy específicos. Una primavera seca o un otoño sin lluvias suficientes puede arruinar la cosecha, mientras que unos días de precipitación en el momento justo transforman completamente el panorama. Este año, Castilla y León empieza a comprobarlo.