Taco Bell lanzó en julio una promoción llamada Guacabono con un premio inusual: cubrir el alquiler de un ganador durante un año completo. La mecánica era directa: comprar cualquier producto con guacamole en sus locales o app, registrarse y participar en el sorteo antes de principios de agosto.
La cadena no imaginaba que un usuario de redes sociales conocido por llevar las ideas al extremo tomaría la promoción de forma literal. Bajo el usuario Follaldre, esta persona decidió comprar sistemáticamente todas las tarrinas de guacamole de bajo costo que encontró, acumulando cerca de 1.200 unidades. El objetivo era simple: cada compra representaba una entrada adicional al sorteo, multiplicando drásticamente sus probabilidades de ganar.
Una estrategia que funcionó
El resultado fue que Follaldre ganó el sorteo. Con miles de participaciones generadas a través de sus compras masivas de guacamole, logró quedarse con el premio mayor: un año de alquiler pagado por Taco Bell. El usuario documentó su hazaña en redes sociales, donde se convirtió rápidamente en tendencia.
El costo de la operación fue mínimo comparado con el beneficio: aproximadamente mil euros invertidos en guacamole para asegurar un año sin gastos de vivienda. Para el ganador, la victoria tiene un asterisco: quedó con guacamole suficiente para consumir durante varios años, algo que él mismo resumió como tener "guacamole para tres vidas".
Lo que dejó la promoción
La historia refleja dos realidades españolas simultáneas: la crisis de acceso a la vivienda, donde un año de alquiler libre representa una solución real y urgente para muchos, y la capacidad de algunos usuarios de internet para descubrir los huecos legales en las reglas de participación de concursos comerciales.