Encélado, una de las lunas de Saturno, se convierte en candidata cada vez más sólida para buscar vida extraterrestre en el sistema solar. Investigadores de la Universidad Libre de Berlín acaban de publicar dos estudios que refuerzan esta posibilidad, revelando detalles sobre las condiciones del océano oculto bajo la corteza helada de la luna.
Un océano escondido bajo el hielo
Bajo la superficie congelada de Encélado existe un océano global de agua líquida, alimentado por un núcleo rocoso. Este océano no es accesible directo, pero la luna expulsa constantemente muestras hacia el espacio a través de un proceso especial: gigantescas columnas de agua atraviesan grietas en el polo sur y lanzan partículas de hielo a cientos de kilómetros, lo que permite a los científicos analizarlas sin necesidad de aterrizar.
La sonda Cassini de la NASA aprovechó esto durante años, atravesando estas columnas repetidamente para recolectar muestras. El análisis reveló la presencia de sales, compuestos orgánicos y procesos hidrotermales en el fondo marino: ingredientes considerados esenciales para que la vida sea posible.
Cómo se concentran los componentes oceánicos
Uno de los hallazgos clave es cómo el agua se congela durante su viaje al espacio. Los científicos descubrieron que las gotitas no se congelan instantáneamente, como se creía, sino lentamente. Este proceso permite que los componentes disueltos se separen entre sí: las sales se distribuyen en diferentes puntos dentro de cada partícula de hielo.
Mientras ascienden, las gotitas congeladas aceleran hasta 1.000 km/h. Cuando chocan contra las paredes de las grietas, se fragmentan en trozos de apenas micrómetros. El resultado es que cada partícula de hielo expulsada hacia el espacio contiene sustancias altamente concentradas, lo que facilita enormemente el análisis químico desde la distancia.
El segundo estudio sugiere que ciertos microorganismos podrían sobrevivir mejor en las condiciones del océano de Encélado de lo que se pensaba anteriormente. Juntos, estos descubrimientos aumentan significativamente las probabilidades de encontrar algún día evidencia de vida en esta luna lejana.