Lassie es probablemente el perro más famoso de la historia del cine y la televisión. Aunque sus años de esplendor quedaron atrás, el personaje sigue activo: su última película se estrenó en 2023. Pero hace casi 75 años, MGM cometió un error de proporción colosal.

La decisión que cambió todo

En 1951, MGM decidió cerrar la saga de películas de Lassie que había comenzado en 1943 con "Lassie Come Home". Consideraban que el personaje había agotado su potencial, especialmente después del fracaso de taquilla de "The Painted Hills" ese mismo año. Entonces tomaron una decisión que parece increíble hoy en día.

Para evitar pagar el último año de salario a Rudd Weatherwax —el dueño y entrenador del perro— le ofrecieron un acuerdo: MGM se desharía de la franquicia y Weatherwax podría quedarse con la marca registrada de Lassie a cambio. El sueldo en cuestión ni siquiera llegaba a los 20.000 dólares, una cifra respetable en la época pero mínima para una corporación.

El perro que generó millones

El error de MGM fue monumental. Weatherwax continuó explotando el potencial de Lassie durante décadas. La marca se convirtió en una máquina de dinero: más películas, series de televisión, mercancía y derivados. Lo que el estudio descartó como un activo agotado resultó ser una de las franquicias más rentables de la historia del entretenimiento.

Este caso quedó grabado en la memoria de Hollywood como un ejemplo de cómo la avaricia a corto plazo puede destruir oportunidades monumentales. MGM no solo perdió una franquicia valiosa por no pagar un salario anual modesto, sino que permitió que otro les quitara el control de un personaje que ellos habían creado.