Este domingo Serbia elige gobierno en elecciones que se perfilan muy cerradas. De un lado, el Partido Progresista Serbio de Aleksandar Vučić, en el poder desde hace 14 años. Del otro, la Lista de Estudiantes, una candidatura sin estructura tradicional que emergió de las protestas contra la corrupción que convulsionan el país desde finales de 2024.
La convocatoria electoral es anticipada: Vučić renunció a la presidencia el 27 de septiembre para competir como aspirante a primer ministro. Aproximadamente 6,45 millones de serbios están habilitados para votar. Los sondeos muestran una disputa cerrada, y algunos incluso dan ventaja a la candidatura universitaria.
Quiénes son los 250 candidatos
A pesar de su nombre, ninguno de los 250 candidatos de esta lista es estudiante en activo. Fue una condición deliberada para evitar que la movilización se convirtiera en trampolín político personal. La mayoría son docentes universitarios sin experiencia previa en cargos públicos, aunque también integran la candidatura médicos, economistas, ingenieros, actores, deportistas y activistas ambientales.
Ilija Srdanović, un cardiólogo y profesor de medicina de Novi Sad, encabeza la lista. Sin embargo, esa posición no lo designa como líder único del movimiento ni como candidato oficial a primer ministro. Los estudiantes deliberadamente no han nombrado a una persona específica para ese cargo en caso de llegar al gobierno, buscando que la organización no se concentre en una sola figura.
Entre los nombres con perfil público más visible está Dejan Bodiroga, exjugador de baloncesto que actuó en el Real Madrid y Barcelona. También figuran el actor Tihomir Stanić, el sociólogo Jovo Bakić y Dejan Šoškić, anterior gobernador del Banco Nacional de Serbia. Los datos disponibles indican que el 55% de los candidatos son hombres y el 45% mujeres.
Un movimiento que llega a las urnas
La selección de candidatos se realizó mediante asambleas universitarias conocidas como plenums. Cada facultad propuso nombres que atravesaron varias rondas de evaluación y votación. La candidatura, con un programa de apenas once puntos, también se distancia de los partidos convencionales por su rechazo a la verticalidad.
En su último acto de campaña antes de la votación, 150.000 personas se congregaron en Belgrado bajo el lema "La victoria te llama". Los participantes corearon consignas como "¡Serbia o la mafia!" y "¡Vučić se va!". Este acto reflejó la magnitud del movimiento que pretende convertir el descontento acumulado en casi dos años de protesta en cambio institucional.