Investigadores de la Agencia Espacial Europea hallaron un mecanismo atmosférico extraordinario en Marte mediante la sonda Mars Express. El descubrimiento, publicado en la revista Nature Geoscience, revela que la nube más llamativa del planeta rojo funciona de manera completamente distinta a como lo hacen las nubes en la Tierra.
La Nube Alargada de Arsia Mons emerge cada primavera y verano en el hemisferio sur marciano, ubicada a sotavento del volcán Arsia Mons. Esta estructura de hielo blanco se forma, crece y desaparece diariamente, extendiéndose hasta 1.800 kilómetros antes de evaporarse. El ciclo se repite cada mañana durante varios meses y fue observada por primera vez en 2018.
Un proceso nunca observado antes
En la Tierra, las nubes se forman cuando el vapor de agua se condensa en gotitas de agua o cristales de hielo. Este proceso requiere partículas en la atmósfera —como sal, polen, hollín o polvo— a las que el vapor pueda adherirse. Los científicos pensaban que esto era universal.
Sin embargo, en la nube marciana ocurre algo inédito: el vapor de agua se congela directamente en partículas de hielo sin necesidad de ningún tipo de nucleación. Los investigadores lo llaman nucleación homogénea, un fenómeno que figuraba en los libros de texto como teórico pero nunca se había detectado funcionando en una atmósfera planetaria.
Las condiciones extremas del volcán
Este proceso solo es posible bajo circunstancias muy específicas. El volcán Arsia Mons, de 20 kilómetros de altura, genera una onda expansiva cuando los vientos pasan junto a él. Esta onda eleva masas de aire húmedo varios kilómetros en minutos, enfriando la atmósfera rápidamente: la temperatura cae 30 grados en apenas 10 minutos.
Simultáneamente, la humedad relativa aumenta de forma brusca hasta niveles extremos: más de 100.000 veces superiores a los que experimentamos en la vida cotidiana terrestre. Son estas condiciones excepcionales las que permiten que el vapor se congele sin intermediarios.
Los investigadores subrayan que este hallazgo sugiere que la atmósfera marciana puede alcanzar grados de humedad que hasta ahora no se habían detectado, gracias a la combinación única entre la delgada atmósfera del planeta y la imponente altura del volcán cercano.