MotoGP implementará un nuevo formato de competencia a partir de 2027. La estructura mantiene las dos sesiones de entrenamientos libres, pero reduce los tiempos y añade una calificación extra dedicada exclusivamente a las carreras al sprint.
Los entrenamientos libres 1 se quedan en 45 minutos. Los libres 2 se acortan de 45 a 30 minutos. El cambio más notable es la creación de una clasificación de 15 minutos, en la que todos los pilotos participan para establecer las parrillas tanto del sprint como de la carrera del domingo.
Las preocupaciones de los pilotos
Varios pilotos españoles en la cúpula del campeonato expresaron sus críticas durante el fin de semana en Mandalika. Raúl Fernández señaló que el nuevo formato implica más sesiones de alta intensidad en un mismo fin de semana. Subrayó que aunque los cambios parecen menores en el papel, la acumulación de esfuerzo físico y mental es significativa. Consideró que con todos los entrenamientos, clasificaciones y carreras al sprint que ya existen, sumar una sesión más genera un estrés que podría afectar las carreras deportivas de los pilotos a largo plazo.
Pedro Acosta fue directo al cuestionamiento: señaló que el calendario ya tiene suficientes sesiones de riesgo y que la decisión se tomó sin considerar la opinión de los competidores. Propuso reducir a la mitad el número de carreras al sprint, de manera de disminuir la presión acumulada.
Marc Márquez, actual campeón mundial, fue más breve pero igual de crítico. Reconoció que el cambio suma intensidad y exigencia, y consideró que el programa actual era suficiente. Jorge Martín añadió que ni siquiera se consultó con los pilotos antes de implementar cambios tan importantes para su desempeño profesional.
La realidad competitiva
Los pilotos no son ajenos a que no tienen poder de decisión en estas cuestiones. La organización de MotoGP y los equipos son quienes determinan los cambios. Lo que los preocupa es cómo impactará esa intensidad adicional en sus cuerpos y en sus carreras a mediano y largo plazo.