El primer ministro francés Sébastien Lecornu anunció cinco medidas dirigidas a atender las demandas de estudiantes que protestan en el país. Sin embargo, las asociaciones de alumnos rechazaron las propuestas por considerarlas incompletas y mantienen su intención de continuar con las movilizaciones.

Lecornu convocó a varios estudiantes por la mañana para comunicarles las concesiones de forma previa a un encuentro oficial con organizaciones. Esta decisión generó críticas inmediatas: los líderes estudiantiles sintieron que el Gobierno intentaba saltarse su participación y dividir sus filas.

Qué ofrece el Gobierno

Las medidas incluyen una reforma del sistema de acceso universitario que será gradual en los próximos años, la creación de 15.000 nuevas plazas en educación superior y una inversión inicial de 1.000 millones de euros para renovación de institutos, con 4.000 millones adicionales disponibles como créditos. El Gobierno también se comprometió a reducir progresivamente el límite máximo de estudiantes en institutos a 28 personas, con un plan especial el próximo año para instituciones en zonas más deprimidas. Las becas aumentarán al ritmo de la inflación.

Por qué no es suficiente

Los dirigentes estudiantiles demandan una abolición completa del actual sistema de acceso a la universidad, que critican como opaco. También exigen la creación de 250.000 plazas en educación superior y un paquete financiero de 10.000 millones de euros vinculado a diez medidas específicas que llevan meses planteando en diferentes reuniones ministeriales. Para ellos, las ofertas de Lecornu son apenas migajas.

Las protestas continuarán. Los estudiantes mantienen convocatorias para este sábado, reanudarán bloqueos de institutos a partir del 2 de noviembre cuando regrese el ciclo escolar, y se sumarán a la huelga general convocada para el 5 de noviembre por sindicatos tradicionales.