El Gobierno de Países Bajos planea reducir su plantilla de empleados públicos en 25.000 personas de aquí a 2035. Este número representa aproximadamente el 16% de los 160.000 empleados que trabajan actualmente en la administración estatal. El Ejecutivo no ha especificado si estos recortes se realizarán mediante despidos directos, prejubilaciones o simplemente no renovando posiciones que queden vacantes.

La medida forma parte de un programa más amplio destinado a ahorrar 3.500 millones de euros en presupuesto público para 2035. El Gobierno ha comunicado esta decisión mediante una carta enviada al parlamento neerlandés, en la que también aclara que ciertos sectores quedarán blindados: la policía y la defensa no serán afectados por los recortes.

Más inteligencia artificial, menos regulación

Junto con la reducción de empleados, el plan incluye dos estrategias complementarias. Por un lado, invertirán en inteligencia artificial para optimizar la gestión de recursos y aumentar la productividad administrativa. Ya han comenzado a cerrar edificios de oficinas considerados innecesarios. El Gobierno presentará en el primer trimestre de 2027 objetivos específicos para implementar esta tecnología.

Por otro lado, reducirán significativamente la regulación existente. A través de una Ley de Simplificación, se eliminará o modificará al menos 500 regulaciones cada año. El objetivo es disminuir el esfuerzo, tiempo y dinero que residentes y empresas invierten en trámites burocráticos.

Menos estructuras, más eficiencia

El tercer eje de este plan apunta a reducir órganos consultivos, comités asesores y evaluaciones políticas. El Gobierno argumenta que en décadas recientes se han creado demasiadas estructuras de auditoría, supervisión y asesoramiento que generan trabajo redundante y obstaculizan la resolución de problemas sociales complejos.

Según Eric van den Burg, secretario de Estado para una Administración Eficaz, la idea es crear un gobierno central más simple, más pequeño y más eficiente. El Ejecutivo liderado por Rob Jetten considera que estos cambios son necesarios para reducir significativamente los gastos administrativos.